Blockchain como garantía de seguridad internacional | Diego González

Una de las principales ventajas de la tecnología blockchain es el aumento de la seguridad a nivel internacional, que se debe principalmente a su carácter distribuido y públicamente auditable. Así nos lo cuenta en este vídeo Diego González, Blockchain Expert de Docuten.

 

Una infraestructura distribuida de las llamadas «públicas» o «permissionless» suele tener un carácter transnacional, por lo que el hecho de que un individuo lleve a cabo una determinada operación sobre un smart contract, o  realice la transferencia de un activo digital a una criptodivisa, se refleja de forma idéntica en miles de nodos repartidos por todo el planeta, es algo con una dimensión global.

En ese sentido, si retomamos la afirmación relativa a los smart contracts que venía a defender una identificación, más formal que simbólica, entre el código y la ley, la cosa se pone interesante al hablar de redes distribuidas. Porque lo que nos ofrece el código en este caso que ejecutamos en una red blockchain es cumplir con la función de ser una ley autoejecutable, que asumiendo que la red está distribuida a nivel global, nos ofrece una especie de jurisprudencia supranacional “de facto“. Es algo muy interesante porque nos encontramos un organismo criptográfico que funciona por sí mismo de forma transparente y que es públicamente auditable, y que tiene un carácter internacional, transnacional. Este marco de acuerdos entre pares opera a escala global y simplemente a golpe de click. Entonces es algo muy interesante.

Las redes públicas cuentan con la ventaja de no ser censurables, de que cualquiera puede utilizarlas, de que extienden sus funciones a toda la humanidad al margen del sistema de gobierno que opere dentro de las fronteras donde está el individuo. Este potencial permite que en países con economías intervenidas, dictaduras o democracias cuestionables, el blockchain y otras tecnologías distribuidas representen una certeza, una continuidad y un mecanismo para poder intercambiar valor, información, sin miedo a que haya censura o que de repente se te corte la comunicación.

No obstante, en el ámbito empresarial, esta ventaja puede convertirse en un inconveniente. El carácter global de las redes públicas blockchain implica que estas redes existen al margen, o por encima, de la legislación de los estados. La idea de contar con un marco crypto-jurídico donde «el código es la ley» es una idea fascinante y muy romántica, pero no necesariamente compatible a corto plazo con actividades empresariales de entidades que operan en un marco legal nacional o regional, como en el caso de la Unión Europea.

En relación a este hecho, es interesante resaltar la aparición de redes que se denominan permisionadas o semipúblicas que permiten un compromiso entre la promesa disruptiva de las tecnologías blockchain y la legislación vigente, de modo que facilitan a las empresas, a entidades sin ánimo de lucro e incluso a administraciones públicas aprovechar las ventajas de esta tecnología pero cumpliendo al mismo tiempo con la legislación local.

En el caso de la red Alastria Telsius, que es la red en la que operan los smart contracts de nuestro producto, de Docuten, todos los nodos están ubicados en países de la Unión Europea. Al final está reducido ese marco de actuación de la red y en ese sentido, no hablamos de una infraestructura global, sino de una red que a pesar de haber nacido en el ámbito nacional español la proyección que tiene es a nivel regional, a nivel europeo, y los están nodos repartidos por todo el territorio europeo.

Esto es una tranquilidad para nuestros clientes y para nosotros mismos, porque esto permite que podamos disfrutar de las ventajas de la descentralización pero bajo el paraguas de un marco jurídico nacional y europeo, sin jugárnosla.

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